Nothing to say.
be-sex:

 

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“Me odio por mi capacidad de hacer pedazos todo lo que tengo, pero también me admiro por lo mismo.”

Diablo Guardián, Xavier Velasco.  (via hachedesilencio)

behindblueeyes19:

Qué hacer cuando aparece en pantalla “The End”. (Paula Bonet)

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Qué hacer cuando aparece en pantalla “The End”. (Paula Bonet)

“Estás ahí, vacío. Dan ganas de charlar. Estás contento. No tienes nada de que hablar, porque en el fondo no te sucede nada, eres demasiado pobre. ¿Habrás asqueado a la existencia? Sería normal.”

– Viaje al fin de la noche, Louis-Ferdinand Céline. (via ghostofhumphrey-bogart)

“Al fin y al cabo, ¿por qué no habría de haber tanto arte posible en la fealdad como en la belleza? Es un género que cultivar, nada más.”

Louis-Ferdinand Celine. Viaje al fin de la noche. Pág. 99
(via librodecitas)

spainonymous:

No hables con tu hija sobre su cuerpo, salvo para enseñarle cómo funciona. No le digas nada si ha perdido peso. No le digas nada si ha subido de peso. Si crees que el cuerpo de tu hija se ve genial, no lo digas. He aquí algunas cosas que puedes decirle en su lugar:"¡Te ves muy saludable!", es una muy buena opción.¿O qué tal: “Te ves muy fuerte”?. O: “Se nota que eres feliz eres: brillas”. Mejor aún: halaga algo en ella que no tenga nada que ver con su cuerpo.Tampoco hagas comentarios sobre el cuerpo de otras mujeres. No. Ni uno solo; ni positivo ni negativo. Enséñale a ser amable con los otros, pero también a ser amable consigo misma.No te atrevas a hablar sobre cuánto odias tu cuerpo frente a tu hija, o a hablar sobre tu nueva dieta. Mejor aún, no hagas dieta frente a tu hija. Compra comida saludable. Prepara comidas saludables. Pero no digas “por ahora no estoy comiendo carbohidratos”. Tu hija no debe de pensar que los carbohidratos son malos, porque sentir vergüenza por lo que comes solo se traduce en sentir vergüenza de ti misma.Anima a tu hija a correr porque eso la hace sentirse menos estresada. Anímala a subir montañas porque no hay ningún lugar mejor para explorar su espiritualidad que la cima del universo. Anímala a surfear, a escalar paredes o a andar en bicicleta de montaña porque la atemoriza, y eso a veces es algo bueno.Ayuda a tu hija a amar el fútbol, a remar o el hockey, porque los deportes hacen de ella una mejor líder y una mujer más segura de sí misma. Explícale que no importa qué edad tenga, nunca dejará de necesitar saber jugar bien en equipo. Nunca le hagas jugar o practicar un deporte que no adore por completo.Demuéstrale que las mujeres no necesitan de un hombre para mover muebles. Enséñale a cocinar. Herédale la receta de tu mamá de ese pastel de café de Navidad. Herédale tu amor por pasar tiempo al aire libre.Quizá tú y tu hija tengan muslos gruesos o una caja torácica ancha. Es fácil odiar estas partes del cuerpo tan lejos de la talla cero. No lo hagas. Dile a tu hija que, si quiere, con sus piernas puede correr un maratón, y que su tórax no es otra cosa que un buen estuche para cargar unos pulmones fuertes. Puede gritar, puede cantar y puede levantar el mundo, si quiere.*Recuérdale a tu hija que lo mejor que puede hacer con su cuerpo es usarlo para mover su hermosa alma.*(Texto de “Educación Montessori” -Vía Noe Alegre-Foto vía “STOP Gordofobia”)

spainonymous:

No hables con tu hija sobre su cuerpo, salvo para enseñarle cómo funciona. No le digas nada si ha perdido peso. No le digas nada si ha subido de peso. Si crees que el cuerpo de tu hija se ve genial, no lo digas. He aquí algunas cosas que puedes decirle en su lugar:
"¡Te ves muy saludable!", es una muy buena opción.
¿O qué tal: “Te ves muy fuerte”?. O: “Se nota que eres feliz eres: brillas”. Mejor aún: halaga algo en ella que no tenga nada que ver con su cuerpo.
Tampoco hagas comentarios sobre el cuerpo de otras mujeres. No. Ni uno solo; ni positivo ni negativo. Enséñale a ser amable con los otros, pero también a ser amable consigo misma.
No te atrevas a hablar sobre cuánto odias tu cuerpo frente a tu hija, o a hablar sobre tu nueva dieta. Mejor aún, no hagas dieta frente a tu hija. Compra comida saludable. Prepara comidas saludables. Pero no digas “por ahora no estoy comiendo carbohidratos”. Tu hija no debe de pensar que los carbohidratos son malos, porque sentir vergüenza por lo que comes solo se traduce en sentir vergüenza de ti misma.
Anima a tu hija a correr porque eso la hace sentirse menos estresada. Anímala a subir montañas porque no hay ningún lugar mejor para explorar su espiritualidad que la cima del universo. Anímala a surfear, a escalar paredes o a andar en bicicleta de montaña porque la atemoriza, y eso a veces es algo bueno.
Ayuda a tu hija a amar el fútbol, a remar o el hockey, porque los deportes hacen de ella una mejor líder y una mujer más segura de sí misma. Explícale que no importa qué edad tenga, nunca dejará de necesitar saber jugar bien en equipo. Nunca le hagas jugar o practicar un deporte que no adore por completo.
Demuéstrale que las mujeres no necesitan de un hombre para mover muebles. Enséñale a cocinar. Herédale la receta de tu mamá de ese pastel de café de Navidad. Herédale tu amor por pasar tiempo al aire libre.
Quizá tú y tu hija tengan muslos gruesos o una caja torácica ancha. Es fácil odiar estas partes del cuerpo tan lejos de la talla cero. No lo hagas. Dile a tu hija que, si quiere, con sus piernas puede correr un maratón, y que su tórax no es otra cosa que un buen estuche para cargar unos pulmones fuertes. Puede gritar, puede cantar y puede levantar el mundo, si quiere.
*Recuérdale a tu hija que lo mejor que puede hacer con su cuerpo es usarlo para mover su hermosa alma.*

(Texto de “Educación Montessori” -Vía Noe Alegre-
Foto vía “STOP Gordofobia”)

hachedesilencio:

Representación visual de confiar en alguien.

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Representación visual de confiar en alguien.

hachedesilencio:

Trata de imaginar una vida sin contar el tiempo… Probablemente no puedes… Conoces los meses, los años, los días de la semana, las horas, los minutos, los segundos… Seguro hay un reloj en tu pared, en tu carro, en tu muñeca… Tienes agenda, un calendario en el escritorio o en la pared… Todo a tu alrededor está midiendo constantemente el tiempo. Ahora piensa:
Los pájaros nunca llegan tarde.
Los perros nunca miran su reloj.
Los venados no están pendientes de los cumpleaños que pasan.
Sólo el hombre mide el tiempo. Es por esto que sólo el hombre sufre de ese miedo que ninguna otra criatura enfrenta:  el miedo a quedarse sin tiempo… cuando en realidad lo único que existe es ahora.

The timekeeper -  Mitch Albom

hachedesilencio:

Trata de imaginar una vida sin contar el tiempo… Probablemente no puedes… Conoces los meses, los años, los días de la semana, las horas, los minutos, los segundos… Seguro hay un reloj en tu pared, en tu carro, en tu muñeca… Tienes agenda, un calendario en el escritorio o en la pared… Todo a tu alrededor está midiendo constantemente el tiempo. Ahora piensa:

Los pájaros nunca llegan tarde.

Los perros nunca miran su reloj.

Los venados no están pendientes de los cumpleaños que pasan.

Sólo el hombre mide el tiempo. Es por esto que sólo el hombre sufre de ese miedo que ninguna otra criatura enfrenta:  el miedo a quedarse sin tiempo… cuando en realidad lo único que existe es ahora.

The timekeeper -  Mitch Albom